«En España el empleo femenino a tiempo parcial ha aumentado desde un 22,7% en 2007 a un 24,4% en 2012, pero todavía es una modalidad contractual poco implantada en nuestro país», señala el instituto, ligado a la Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE). Es en los países centroeuropeos donde más ha calado este tipo de contrato entre las mujeres. En Holanda, por ejemplo, el 77% de las trabajadoras están empleadas bajo esta fórmula, por delante de Alemania (45%), Austria (44,4%) y Bélgica (43,5%).
En Reino Unido alcanza el 43,5% y en Suecia el 38,6%. Por debajo de la media europea están, además de España, Italia (31%), Francia (30%) y Finlandia (19,4%), entre otros. El motivo alegado por los trabajadores para trabajar con este contrato es la imposibilidad de no poder encontrar trabajo a tiempo completo.
En el caso de las mujeres esa es también la justificación principal, según el Instituto Nacional de Estadística (INE), pero a ello se suma el cuidado de niños o adultos enfermos, incapacitados o mayores.