Bruselas impone una cuota femenina del 40% en consejos de grandes empresas


Las empresas cotizadas y públicas de la Unión Europea deberán tener una representación femenina de al menos el 40% en los puestos no ejecutivos de sus órganos de administración antes de que termine 2020.
Así lo contempla la polémica propuesta impulsada por la vicepresidenta de la Comisión Europea y titular de Justicia, Viviane Reding y que por fin ha obtenido el visto bueno del colegio de comisarios después de que hace tres semanas fuera rechazada por algunos de sus colegas y puesta en duda por los servicios jurídicos de Bruselas.
El texto ha obtenido ya el visto bueno después de que algunos de sus objetivos hayan sido matizados. Para salvar los impedimentos legales la nueva propuesta incluye un mecanismo de selección para los consejos en los que no se haya logrado este equilibrio de género. Estas empresas tendrán que elegir a los candidatos del sexo que esté infrarepresentado, según ha explicado hoy Reding.
"Hoy es un día histórico para avanzar hacia el equilibrio de géneros en las empresas europeas", ha dicho la comisaria, que prácticamente ha llevado al terreno personal la defensa de esta propuesta legislativa. Para ganar el favor de algunos estados miembros contrarios a que esta normativa esté regulada a nivel comunitario, Reding también ha rebajado sus pretensiones en el ámbito de las sanciones que se impondrán a las empresas incumplidoras.
Éstas deberán ser definidas por cada estado miembro y Bruselas sólo se limita a poner algunos ejemplos, como una multa financiera o la anulación de un nombramiento. "Deben ser efectivas y disuasorias", ha pedido la política luxemburguesa. Esta propuesta ahora debe ser debatida en el Consejo Europeo por los estados miembros y en el Parlamento Europeo y, una vez aprobada, obligará a las empresas cotizadas a llegar a esta cuota en 2020 y a las públicas en 2018.
Desde que Reding apostó por regular por ley la representación de las mujeres en los órganos administrativos de las empresas han surgido un buen número de voces críticas. De entrada nueve países enviaron una carta en la que decían que estaban de acuerdo con avanzar hacia el equilibrio pero se mostraban partidarios de que este tipo de normas se fijen a nivel nacional. La vicepresidenta del Ejecutivo comunitario también se encontró oposición dentro del propio colegio de comisarios, especialmente de las mujeres.

España: buenas intenciones pero escaso cumplimiento

Según los datos que ha manejado la Comisión Europea para sacar adelante esta ley, las mujeres sólo representan el 13% de los los puestos directivos de las empresas y más del 96% de los presidentes son hombres. Bruselas también señala que con el modelo de autoregulación existente hasta ahora el avance hacia el equilibrio de género era muy lento, de sólo el 0,6% por año.
La Comisión destaca que España fue el primer país de la Unión Europea en introducir unas recomendaciones para que se alcance al menos el 40% de cada miembro en 2015.
Dichas recomendaciones se convirtieron en ley, aunque no hay sanciones formales para los incumplidores. Este código de buenas prácticas está teniendo un nivel de cumplimiento muy defectuoso, ya que las mujeres sólo representan el 11,5% de los consejos de administración de las 35 empresas del Ibex, por debajo de la media europea.
El Ejecutivo comunitario también señala que Francia ha sido uno de los países que más progresos ha hecho en este ámbito, ya que ha ha aumentado la representación de las mujeres en los consejos de empresas cotizadas hasta un 10% en dos años.